jueves, 20 de febrero de 2014

¿Complemento o amuleto?





Hace mucho tiempo, cuando empecé a trabajar y a ganar dinero (qué añoranza), y sentí que había entrado ya en la edad adulta, un día decidí regalarme a mí misma un reloj. Siempre me han gustado los relojes, y creo que reflejan la personalidad de quien los lleva como pocas cosas lo hacen. El caso es que estuve mirando y remirando hasta encontrar uno con el que me sintiera identificada y que se ajustara a mi presupuesto. Y cuando lo encontré, me sentí especial llevándolo. Era como un recordatorio de que empezaba a ser la persona que quería llegar a ser.

Puede que yo sea la única que le da tantas vueltas a cosas tan insignificantes, pero es que me va mucho el simbolismo. Soy así. :)

Veda no se separaba nunca de su anillo

El caso es que pasado un tiempo, y con motivo de sucesivas Navidades, me regalaron algún otro reloj, y me he ido turnando entre ellos según se les iba acabando la pila. Pues bien, el último me ha durado una eternidad, y aunque era muy bonito, no acababa de sentir que se ajustara bien a mi personalidad. Pero llegó su día, concretamente hace algo más de una semana, y ahí estaba yo, huérfana del tiempo, sin saber qué hora era y mirando el móvil a cada rato para ubicarme. Un rollo.

Por una cosa o por otra, he tardado más de lo deseado en poder volver a llevar un reloj que funcionara, y por fin, hoy vuelvo a ser dueña de mi tiempo (qué bonito). Pero aprovechando que ahora todos mis relojes estaban parados y podía volver a elegir, he recuperado aquel reloj que me compré con tanta ilusión.

Acabo de volver de la calle, de llevarlo a que "me lo reanimaran". Y he sentido una sensación muy curiosa. Ha sido como recuperar a un viejo amigo. O como si me dieran un talismán y me hubieran asegurado que a partir de ahora, mi suerte cambiaría. Me siento distinta, con más confianza en mí misma. Y está claro que si yo me convenzo de que me va a infundir fuerza, acabará siendo así. Es más, se me ha metido en la cabeza que no acababa de dar pie con bola porque no llevaba el reloj adecuado, y que ahora que lo he aparcado, se llevará consigo toda esta mala racha.

Y claro, esa sensación me ha inspirado el tema para esta nueva entrada (que ya era hora). Al igual que mi reloj, hay otras cosas que hacen que nos sintamos protegidas de algún modo, o especiales, o que tienen un significado sentimental que trasciende de su valor material. Como los niños pequeños con su peluche favorito, o como cuando heredamos el abrigo de nuestro padre, o el colgante de la abuela, o un pañuelo que alguna vez nos regaló alguien apreciado. O simplemente, como un bolso que compramos con cariño o nos dio nuestra madre, y que llevamos con todo, pegue o no pegue.


El abrigo de Lucy, heredado de su padre, también era especial

Para mucha gente son simples complementos perfectamente intercambiables. Podemos dedicarnos a acumularlos sin sentido y a sustituirlos sin problema cuando nos aburren, o podemos ver en ellos algún significado especial y sentirnos con más confianza cuando los llevamos. 

Seguro que todas tenemos algo que responde a estas características. Yo ahora mismo estoy tan contenta con mi viejo reloj, que no lo cambiaría por ningún otro. Además, una ventaja añadida de dejar de considerar algo como un complemento y pasar a verlo como un amuleto, es que la gracia está en repetir hasta la saciedad, con el ahorro que eso supone. No diréis que no miro por vuestro bolsillo, ¿eh?

Y ahora que ya sabéis cuál es el amuleto que me acompañará a diario y me dará fuerzas para cambiar mi suerte, me gustaría saber cuáles son los vuestros. ;)

¿Tenéis algún colgante, un anillo o cualquier cosa de la que no os queréis separar?




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jueves, 13 de febrero de 2014

Os espero



Como ya os comenté, hace un tiempo me decidí a crear otro blog, con el fin de poder escribir ahí todas mis reflexiones sobre los temas que me interesan y que no pueden tener cabida en este blog, ya que no guardan ninguna relación con la moda o el estilo. Y últimamente, ese otro blog me motiva bastante más que éste, así que lo actualizo con más frecuencia. Os animo a que os paséis por ahí también y me dejéis vuestros comentarios, que ya sabéis que me encanta conversar y debatir sobre todo tipo de reflexiones.

Antes había aquí muchas buenas tertulianas. ¿Dónde estáis ahora? Os echo de menos. Y además me encantaría conocer a nuevas lectoras (¡y lectores!) que tengan ganas de compartir conmigo sus puntos de vista.

Tenéis puesto el enlace permanente de "La conquista del tiempo" ahí a la derecha, arriba del todo, pero os lo copio aquí también.

PINCHA AQUÍ

Lo dicho: ¡Os espero! :)


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lunes, 3 de febrero de 2014

Una falda de cuero



Después de un par de semanas moviditas, vuelvo a la normalidad, con todo lo bueno y lo malo que eso tiene. Y cómo no, toca actualizar el blog. Normalmente me vería un poco falta de ideas, pero esta vez tengo claro a qué quiero dedicar la nueva entrada. Recordad que en la entrada anterior os pedí consejo sobre la mejor opción para asistir a una reunión de amigos medio formal. Pues bien, al final me cambiaron el "dress code" en el último momento y no tuve más remedio que improvisar con lo que tenía a mano. Pero casualidades de la vida, ocurrió que acerté de pleno, sin haber tenido que calentarme la cabeza previamente. Mira que hace ilusión cuando pasa esto: tienes que decidir qué ponerte en un tiempo récord y con pocos recursos a tu alcance, y ¡zas!, resulta que consigues un conjuntillo de lo más apañado.

Total, que regocijada por este plus de sabiduría, me dispongo a compartir con vosotras mis nuevos conocimientos. Y teniendo en cuenta que el elemento estrella en este caso fue una falda cortita de ante de alguna temporada pasada de primavera verano, mi conclusión de hoy es que una faldita de cuero es un gran activo en cualquier armario.

La mía no era de cuero, como he dicho, pero la que tengo en mente como futura compra (muy, muy futura), sí lo es. Son más sufridas y me gustan más. Y en color "toffee" me apetece especialmente. Mi favorita sería una falda cortita, o al menos por encima de la rodilla, y recta, o quizá ligeramente evasé.

¿Por qué creo que es una buena compra? Porque pega con todo. Porque aporta un toque especial aunque la combines con una sencilla camiseta (yo la combiné con una camiseta muy versátil y un collar corto y llamativo como único complemento). Porque tiene un aire juvenil y también puede ser muy "lady". Porque combinada con una blusa de aire modosito, queda muy clásica y dulce. Porque es adaptable a varios estilos, sienta bien y nos durará mucho tiempo. ¿Hacen falta más razones? A mí no, ya lo tengo claro. Pero para reforzar un poco esa idea, os dejo algunas imágenes que quizá os sirvan de inspiración.









Me encanta este conjunto de arriba a abajo. :)












Así que hala, si no teníais claro qué pieza especial buscar en las rebajas, ya hay candidata. ;)


domingo, 19 de enero de 2014

¿Arreglada con parka o informal con abrigo?


En mi incesante búsqueda por el perfecto look sencillo y cómodo pero resultón, me he encontrado con dos opciones interesantes para enfrentarse a un "plan diurno" en el que se requiere arreglarse un poquito pero sin dejar de ir casual. Ya sabéis, lo de siempre: arreglada sin que se note demasiado. Y "todoterreno", adaptable a todos los registros, por lo que pudiera pasar.

Lo sé, lo sé, me paso de intrigante, pero es que no puedo dar más datos, qué le vamos a hacer.

Digamos que estoy intentando decidirme por la opción perfecta para vestir un día en que tienes una comida con amigos, y se trata de una ocasión especial pero que tampoco requiere un arreglo excesivo. Y con el condicionante de que hace un frío que pela y es imprescindible ir bien abrigadita.

Ya sabemos todas lo popular que fue la parka militar hace unas temporadas (popularidad que aún continúa), y lo cómodas que vamos con ella, pero por otro lado, un abrigo más clásico también tiene su encanto, y nos ofrece un resultado totalmente diferente.

¿Y cuáles son las claves a tener en cuenta? Si queremos ir arregladas, parka + vaqueros puede pecar de exceso de informalidad. Tendríamos que hacer un esfuerzo extra con los complementos. Por otro lado, si optamos por un abrigo clásico, la mejor opción es un conjunto informal, para quitarle seriedad. Esto nos evita tener que calentarnos la cabeza con los complementos, porque el abrigo ya añade ese plus de arreglo que necesitamos.

Y no sé qué hacer. Mi primera opción era la parka, pero como yo no soy mujer de mucho arreglo, creo que me voy a quedar corta. Además, después de ver algunas imágenes de Olivia Palermo (fuente de inspiración inagotable), me está convenciendo más la idea del abriguito arreglado.

Con parka, todas las opciones que veo son excesivamente informales:





Con el vestidito incluso parece una colegiala.


Pero con abrigo creo que me gustan todas:

Cameron Díaz va monísima, pero muy de diario. Y así ya procuro ir habitualmente.


Pero Olivia Palermo es otro cantar. Me gusta mucho este abrigo fresa. No sé si con botines quedaría igual o perdería un poco de "arreglo", pero va genial.


Así también me gusta:


Esta opción es perfecta, porque encuentra el equilibrio perfecto, creo yo:


Jessica Alba también acierta con dos versiones: una informal y otra más arreglada.



Miranda Kerr no se queda atrás. Me gusta mucho con este abrigo. La veo cómoda y estupenda.


Éste otro de aspecto masculino, le queda que ni pintado. Y el conjunto que lleva, no puede ser más simple.


Este abrigo no es que me emocione, pero reconozco que le queda bien. Y también parece arreglada sin esfuerzo.


Bueno, y después de todo esto, sólo me queda pediros opinión. ¿Con qué opción os quedáis? Yo creo que ya me he decidido. :)


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domingo, 12 de enero de 2014

Dress code: Trotera con Converse


Dentro de poco tengo que asistir a una fiesta bastante original que tiene un código de vestimenta un poco complicado. Podría decirse que tengo que ir vestida como si me hubieran invitado a un cumpleaños infantil, pero adaptada a mi edad. O sea, cómoda y funcional. Y mona, añado yo. Porque si tuviera diez años, no me calentaría la cabeza, pero con la edad que tengo, eso ya me preocupa un poco más. Y es que no deja de ser una fiesta, y todo el mundo va a intentar cuadrar esa fórmula tan parodiada del "arreglá pero informal". Guapita sin que se note que te has tomado la molestia de estarlo.

El requisito de las zapatillas y los vaqueros es imprescindible, así que mis opciones se limitan bastante.

Para facilitarme la labor, he recopilado unas cuantas imágenes que se basan en el comentado binomio, aunque se parecen tanto entre ellas que más que para coger ideas, me sirven para ir acostumbrándome la vista. Todas las opciones son con Converse o similar, porque es lo que yo tengo.
Veamos:

¡Me encanta el abrigo de Lana del Rey!





Jennifer Aniston y Jessica Alba han sabido encontrar ese equilibrio entre comodidad y estilo cuidado:




Lo de combinar con negro parece un recurso muy extendido:






A Diane Kruger ya la vimos de esta guisa hace tiempo, pero también venía a cuento aquí:



Mi favorita: Ashlee Simpson, con esta chaqueta tan colorida que le da el punto que estoy buscando a un look ultra básico.


La chica de "Stella wants to die" también me ha dado una buena idea. 


O la de Glam and Glitter, con una sudadera con brillos:


La verdad es que mi elección se reduce al jersey y al abrigo, y a qué complementos añadir para dar un toque más arreglado al conjunto Jeans + Converse + camiseta. Y definitivamente creo que me voy a inspirar en Ashlee Simpson. 

¿Qué os parecen?


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