miércoles, 21 de octubre de 2009

LA MODA A DEBATE: ¡No te lo pongas!




Muy a mi pesar, soy fácilmente engachable a programas de la tele tipo "reality", aunque debo decir que no a todos. Me enorgullezco de no haber sucumbido a las maldades de Gran Hermano en ninguna de sus ediciones, ni siquiera en la que acuñó la famosa frase de "quién me pone la pierna encima".

Pero en cambio, si el programa en cuestión trata de retos de tipo aventura, en solitario o por equipos, o lo que es más, de transformaciones estilísticas, ahí me tienen bien atrapada. Es ver uno y estoy perdida. Como me conozco, procuro ver poco la tele, y huyo de este tipo de programas como del hombre del saco, pero tengo que confesar que en su día sentí debilidad por uno de la BBC: ¡No te lo pongas! (Después hicieron una versión americana con los protagonistas de la siguiente imagen, pero con bastante menos tino).



Yo me enganché con la edición inglesa, en su versión doblada al español, claro está. Cuando emitían aquel canal llamado People & Arts, que ahora ya no hay manera de localizar.

Por si no lo conocéis os cuento de qué iba: el programa estaba dirigido por dos estilistas inglesas, Trinny Woodall y Susannah Constantine, cuya labor era encarrilar por el buen camino de la moda a una pobre descarriada de escaso o nulo sentido estético.

La víctima era propuesta por sus familiares y "amigos", a los que pongo entre comillas por motivos evidentes. Una vez aceptada su candidatura por el programa, y con la complicidad de sus allegados, se dedicaban a grabarla en vídeo en su vida cotidiana sin que ella supiera nada. Cuando ya tenían material suficiente para sacarle los colores para el resto de su vida, la sorprendían en su trabajo o en cualquier lugar público para decirle delante de todos sus conocidos que sus amigos creían que vestía de pena y necesitaba ayuda.

La pobre mujer se ponía de todos los colores, y privada por completo del dominio de sí misma, acababa accediendo a pasar por la tortura que le proponían.

El trato era el siguiente: la víctima podría disponer de alrededor de 3.000 euros para gastar en un nuevo vestuario, siempre que siguiera a rajatabla las normas dadas por las estilistas y accediera a deshacerse de todo lo que ya tenía y que no se ceñía a dichas normas (normalmente tiraban toda la ropa a la basura).

Todo esto sin escatimar en comentarios de una sinceridad cruel sobre su ropa y su estilo, que la pobre aguantaba estoicamente.



Después de someterse a este infierno y de mandarla a comprar con los 3.000 euros en el bolsillo, eso sí, sin perderla de vista para que no volviera por sus fueros, acababan convirtiéndola en otra persona: vestida con gusto con un montón de ropa nueva, bien maquillada, con un peinado distinto, y según reconocía la propia víctima, más feliz, con mucha más seguridad en sí misma y con el firme propósito de no volver nunca más a la dejadez en que la encontraron.




Pues bien, esto era el programa en principio. Sin embargo, mis conclusiones al acabar cada capítulo eran algo distintas: salvo algunas excepciones, en que de verdad la chica daba un cambio espectacular y la dejaban realmente estilosa y de llamar la atención, en la mayoría de las ocasiones a mí me daba la impresión de que la habían convertido en alguien más artificial.

Sí, vale, estaba mejorada, pero después del "UAAUUUU" inicial, se apreciaba que había perdido su toque, su personalidad por completo. A todas las dejaban "de serie", con el mismo estilo: con un peinado que les hacía mayores, vestidas con un estilo terriblemente clásico y con cosas que, a mi modo de ver, no les pegaban ni con cola, ni a su vida ni a sus gustos.

Como decía mi madre cada vez que veíamos el programa: "A esta pobre la han hecho una desgraciada". Antes salía a la calle tan feliz vestida con cualquier cosa, y ahora ya no podrá hacerlo. O a la larga, acabará haciéndolo igualmente, pero ya no saldrá a la calle tan feliz.

Porque vamos a ver:

¿Cómo va a ser más feliz una persona que antes vivía relajada y en la ignorancia de su falta de gusto sin saber que sus seres queridos se avergonzaban de ella, y a la que luego "le han abierto los ojos" y le han hecho ver que tiene un gusto penoso y que necesita que alguien la vigile para no hacer el ridículo?

¿Cómo va a tener más seguridad en sí misma si de pronto le hacen dudar de cosas que antes ni se planteaba?

¿Cómo se va a sentir más confiada si le han obligado a vestir de una manera que ella no ha elegido y sin haberle preguntado siquiera qué opinaba? Y cuando, sin darle opción, han tirado a la basura todas las prendas que ella ha ido acumulando a lo largo de su vida.

Y es que no todo el mundo se siente cómodo con un "blazer", aunque le quede de lujo, ni con collares, ni con taconazos, ni con el pelo teñido. Cada persona es un mundo, y no se puede pretender que todas vistan igual.

Viendo ese programa, me he preguntado muchas veces qué haría yo si me encontrara en el lugar de la víctima. Y aparte de sentirme algo dolida porque mi familia acudiera a un programa de televisión en lugar de sugerirme con más tacto que vistiera otra cosa, tengo claro que no aceptaría.

Puede que suene tentador lo de gastarse un pastón que no es tuyo en un cambio de imagen total, pero en realidad pienso que es una trampa.

En primer lugar, no tengo madera para aguantar esas críticas. En segundo lugar, jamás dejaría que tiraran a la basura todo lo que he ido comprando con tanto cariño, por un motivo u otro, aunque me haya equivocado cientos de veces, o aunque no tenga valor para ponérmelo.

Y en tercer lugar, pienso que no se puede ser feliz con un estilo impuesto por otro, al menos si no has sido tú la que ha acudido al experto en busca de ayuda. Estoy dispuesta a recibir sugerencias, pero nunca una imposición. Y menos si partimos de la ridiculización de todo lo que soy, porque al fin y al cabo, lo que vestimos es reflejo de lo que somos.

Si una persona está feliz con lo que lleva puesto, ¿quiénes somos los demás para criticarla? Es genial poder ayudar a alguien que te pide consejo y quiere un cambio, pero si no te lo pide y ni siquiera da la impresión de buscarlo, meterte donde no te llaman no puede hacerle más feliz en ningún caso.

Bueno, mención especial en el programa merecían el peluquero, Nick Arrojo, por contribuir de una manera aplastante a crear más infelicidad en las vidas ajenas, y la maquilladora, Carmindy, ésta sí, por hacer verdaderas maravillas con cualquiera que se le pusiera por delante, sin excepción.

Y ahora os pregunto a vosotras:

¿Conocíais el programa? ¿Qué os parece el planteamiento? ¿Habríais aceptado el reto?
¡Espero opiniones para todos los gustos! ;)

24 comentarios:

María dijo...

Ay, qué buena esta entrada!
Sí conocía el programa, pero yo no lo veía en la tele, lo conozco de curiosear por Youtube. No sé si aún andarán por ahí pero hubo un tiempo en que pululaban varios de esos programas. Me enganché rápidamente, como tú, lo confieso...Pero me quedé con una sensación muy parecida, que tú has sabido analizar aquí en detalle y muy acertadamente, me parece a mi. Al menos yo estoy de acuerdo.

También vi algún programa de la versión americana y yo también me quedo con la versión inglesa, a pesar de todo.

Yo tampoco iría nunca a un programa de tele a hacer ese papel, y mucho menos dejaría que nadie tocara un calcetín de mi armario, jeejej Pero si ni siquiera me imagino yendo a comprar con una personal shopper!! No, creo que esto no es para mí...

Un besote

Mara dijo...

Uf ni loca me apuntaría yo a algo así, no conozco el programa en cuestión pero yo creo que cada cual tiene su forma de ser y por tanto de vestir pues estoy completamene convencida de que va unido uno a lo otro por tanto si a una persona no se la puede cambiar de personalidad y menos de un día para otro, como se le va a cambiar de forma de vestir, entiendo que esa persona se sentirá como si fuera disfrazada de otra, que puede hacer gracia durante unos días, pero que al final estoy segura de que volverá a vestir como siempre. Resumiendo que no le veo yo mucho sentido a esto vamos-

Mara dijo...

Se me había pasado la segunda parte de la entrada anterior, nena un millón de gracias por hacernos el trabajo duro, y es que la mayoría de las veces no le sacamos partido a las prendas por no probar combinaciones nuevas. Me gustan todassssssssssssssss, especialmente el que lleva la chaqueta beige de punto me encantan esas prendas tan amorosas y a la vez tan esilosas. Otra vez gracias guapa, me lo voy a imprimir que yo por la mañana como que no estoy tan inspirada así copieteo. Besos

Bella dijo...

Nunca vi ese programa, pero aqui en Italia hacen una version que se llama "Ma come ti vesti!" que es lo mismo mas o menos... A veces lo veo y te aseguro que se me ponen los pelos de punta. Yo ni por todo el oro del mundo les dejaria que me hicieran eso!. Primero (y aunque suene muy pretencioso) que estoy muy contenta con mi gusto y mi forma de vestir; segundo, nadie tiene que decirme lo que debo o no ponerme ni lo que me sienta bien o no (tengo ojitos en la cara y un espejo bien grande) y ya bastante tenemos con los disenyadores y la dictadura de la moda; tercero, con mas o menos gusto, lo que visto es como soy, asi que si esos "allegados" no estan de acuerdo con mi forma de vestir tampoco lo estan con mi forma de ser. Si aceptaria consejos para amortizar mas mi ropa, aunque para eso prefiero acudir a blogs como el tuyo.... no necesito ir a un programa a que me pongan verde y me vacien el armario!

Besos a todas

Lorena dijo...

creo que en cuanto oiera la palabra corten saldría zumbando y me pondría a llorar. Está bien que vayas a un programa porque quieras un cambio de look pero siempre por tu cuenta, no de sorpresa, no me parece bien.
Me encanta el blog, lo acabo de descubrir. Enhorabuena !!

María dijo...

Lo bueno que tiene el invento de que venga alguien a "inspirarte", es que te puede ayudar a descubrir prendas y maneras de combinarla que nunca habrías sospechado, bien porque no se te habrían ocurrido jamás, bien porque cuando las has visto las has descartado de plano pensando que no van contigo o no te quedan bien. Yo es lo que le veo de positivo. Una vez te dejan "de serie", una tendría que volver a filtrar lo filtrado y sacar de todo lo que te han dicho aquello que sí se adecúa a ti y merece la pena incorporar en tu vestir. Pero estoy de acuerdo en que se sigue un patrón general con pocas variaciones que se aplica a todas las personas y al final, lo que falta es justamente eso, personalidad. Por eso pienso que es difícil dejarse aconsejar en estas cosas tan personales. A mi siempre me ha dado repelús hasta dejarme aconsejar por mi peluquera o la maquilladora de una marca de cosméticos, porque son profesionales que conocen perfectamente la técnica de su profesión, pero nada de la persona que tienen delante. "Tener oficio" para mi significa tener además el don, la percepción, el gusto o la intuición de dar en el blanco sin necesidad de psicoanalizar a tu cliente. Y eso lo tiene muy poca gente.

Tasha dijo...

María, desde luego que si el planteamiento fuera acompañar a la víctima a su casa, analizar su armario y hacerle algunas recomendaciones para mejorar, además de darle dinerito para gastarlo en ropa acertada, sería genial. Supongo que entonces habría patadas por concursar en eso.

La cosa es que este programa tenía ese plus de avergonzar a la gente, y claro, yo antes muerta que pisoteada de esa manera.

A veces sí daban en el clavo con la personalidad de la gente y entonces hacían un trabajo buenísimo. Pero cuando tiraban de lo clásico...aaaarrrggg!

El gremio de peluqueros son un caso aparte. El del programa también hacía lo que le daba la gana, como es habitual.

Mara, pues eso decía mi madre: que la cabra tira al monte. Y no puedes pretender que alguien que pasa olímpicamente de su imagen, se convierta de pronto en una obsesa de la peluquería, el maquillaje, los tacones y los tratamientos de belleza. Cuando se den cuenta de que en su nueva vida no les da ni tiempo para ver a los amigos, volverán a pasar del tema.

Bella, pues eso, si una pide consejo es genial que te orienten, pero si no, es bastante ofensivo, la verdad. Pero el caso es que hay programas del estilo en todos los países, y a mí me encantan, lo confieso!! sobre todo para reafirmar mis principios. Siempre acabo pensando que los participantes estaban mejor en la versión original. :)

Es que siempre pierden "algo" por el camino! pierden chispa, me parece a mí.

Lorena, gracias y bienvenida! Pues yo no les daría tiempo ni a hacerme llorar! Lo que sí es cierto es que alguna gente ha llorado en ese programa. Es que es tremendo. Sobre todo, a la gente lo que más le afectaba era que tiraran todo lo que tenían. Es que debe ser como una anulación total de tu personalidad!

Besos a todas!

María dijo...

Recuerdo esto que comentas, de ver la pena de las chicas cuando perdían todo su armario...Tampoco a mi me gusta esa parte del programa, ni la crítica o la forma de hacerla. Sí es verdad que algunas chicas salen mejor libradas que otras, pero vaya, es lo que dices, no deja de ser aplicar un patrón pensado por otro, más o menos acertado, pero que nunca sale de ti. Por lo tanto, es como si estuvieras haciendo un papel, pero es un rol que tú no escoges.

Quizás el fallo estriba en que iba gente que no pedía ir, sino que le hacían ir por sorpresa. Es lo que dices, una cosa es que tú busques ayuda y otra que te la impongan de esa forma. No creo que tenga gran utilidad en muchos casos. A alguna chica le abrirán los ojos, pero otras volverán a ser como antes, con pocos cambios.

Me acuerdo de ese programa sí...igual me da por buscar algún capítulo más. De cualquier forma y dejando la parte de reality show, una siempre aprende de lo que ve en los demás. Yo al menos he visto retratados algunos de los errores que he cometido en algun momento de mi vida estando ante el espejo, que es lo bueno. No verlo en ese momento, o darte cuenta pero hacerlo de todas formas. Terrible!! Y muchos de los consejos que dan son aplicables a una misma, convenientemente adaptados a cada una, claro. Aunque también a mi algunos me parecían más acertados que otros.

En fin, hora de ir a cenar! :)

Tasha dijo...

María, sí, yo también tomé nota de muchas de las cosas que les decían a las chicas. Es verdad que la teoría era bastante acertada. En general, les hacían darse cuenta de qué tipo de figura tenían y de qué tipo de ropa le sentaría bien, potenciando lo que había que potenciar y esas cosas.

Pero a veces se repetían demasiado, y también tiraban a la basura cosas que a mí me parecía que no estaban tan mal. En general, todo lo que fuera un pelín original, iba a la basura. Y lo acababan sustituyendo por la clásica chaqueta, el pantalón "de madre", la falda recta y esas cosas.

Un día sí que vi que a una chica le buscaban una ropa preciosa llena de detalles originales! y le daban un cambio buenísimo. Pero era la excepción.

Y desde luego, la sinceridad borde y cruel, estaba de más.

Marie Gemignani dijo...

Vaya Tasha! me ha encantado este post también (si sigo aqui, me tiraré toda la tarde). Yo veo el programa ¡No te lo pongas! lo dan por la TV de cable, y me gusta, me gusta ver los cambios que da la gente, los nuevos estilismos y el cómo aprender a comprar según su tipo de cuerpo, de piel, etc. pero mira que disociada estaba de la experiencia ajena (la de las víctimas) que nunca me había puesto a reflexionar sobre lo que comentas de la ropa como identidad, de la vergüenza pública que pueden sentir, ya que ciertamente en muchos casos se pasan de la exposicíón a la ridiculización, supongo que nunca me metí en el papel de quién lo vive, pero si tengo algo seguro: el que venga a por mi armario lo mato! jeje!
Me encanta leerte, qué bien que escribes! ;-)

Tasha dijo...

Marie, muchas gracias! Y a mí me encanta que me leas ;)

El programa a mí también me gustaba (ahora no lo puedo ver porque quitaron ese canal). Estaba súper enganchada, y sí que es verdad que también sacaba buenos consejos y me hacía fijarme en cosas en las que antes no me fijaba. Pero el planteamiento era un poco cruel, y la verdad es que se pasaban bastante con la gente, sobre todo cuando veían los vídeos.

Pero ya te digo, si pudiera seguir viéndolo, lo vería...Soy débil! :D

Vanna dijo...

Yo no veo ese tipo de programas porque no solo ofenden a la víctima, o al concursante, sino también al espectador.

Cada uno es libre de ir como quiera y no debe imponérsele ningún otro estilo (otra cosa es aconsejar) y yo soy muy libre de reírme de los mamarrachos que aparecen por la calle, eso sí, sin que se den cuenta.

Tasha dijo...

Vanna, te iba ya a poner en "busca y captura" :P. Que sepáis que os echo mucho de menos cuando no aparecéis por aquí, pero como tampoco quiero que parezca una obligación comentar, no digo nada. Eso sí, sufro vuestra ausencia en silencio :)

Bueno, yo la verdad es que no me siento ofendida como espectadora, y todas las transformaciones estéticas me atraen un montón. Pero no me gusta que se metan con la gente, desde luego que no.

Lo que sí hay que decir en defensa de este programa es que todo lo que les decían era verdad. Lo malo es que no lo suavizaban en absoluto, y hay cosas que aunque no se digan con ánimo de ofender, ofenden...y duelen.

Hay temas en los que hay que ser especialmente delicados.

Marjose dijo...

El 07/01/2010 ha dejado de emitir en España el canal People&arts,una faena.
Soy una apasionada de "no te lo pongas".
¿alguien sabe si se va a emitir en otro canal?

Tasha dijo...

Marjose, cuando quitaron el People&Arts de Digital Plus, a mí me hicieron la pascua, porque me encantaba el programa. Y lo busqué en otros sitios pero sin suerte. Ahora que me he resignado, he descubierto otro programa parecido que también está bien. Lo dan en el canal Biography (canal 65 de Digital Plus) los sábados por la noche y se llama algo así como "Tim Gunn, el gurú de estilo".

Si te gustaba el otro, seguro que te gusta éste también. Además, son más respetuosos con la gente. :)

Ivana dijo...

Ufff! Me encantaba el programa en versión inglesa, el gusto norteamericano deja bastante que desear y es mucho más estereotipado. La verdad es que yo creo que sí aceptaría, con la cosnecuente humillación (snif!) porque vestirme es siempre un problema. Con este y otros programas similares (veo todos los que encuentro) aprendí un par de trucos (chau a los pantalones capri o pescadores! por jemeplo).
Lo que me molestaba de la versión anterior y de la nueva también, es la ironía y el aire de superioridad, preferiría que me sostengan más emocionalmente en un viaje así.
Ahora veo por Discovery Home and Health los miércoles: Tim Gunn, gurú del estilo, 10 años menos y a veces No te lo pongas! y por Casa Club TV... no me acuerdo el nombre. Uno que era realemnte extremista y hasta llenaban de cirugías a èrsonas seriamente impresentables era "Extreme makeover" de Sony, alguien lo vio?
Creo que tengo fascinación por los programas estilo Cenicienta, me temo, jajaj!

shyrley katty dijo...

ESTOY DE ACUERDO EN CERTAS OPINIONES
MUCHS VECES LA VIDA COTIDIANA NOS HACE CAER EN LA RUTINA Y POR LO TANTO NO TENEMOS TIEMPO EN ANALIZAR NUESTRO ARMARIO.
ES BUENO QUE DE VEZ ECUANDO SEAN NUESTRAS FAMILIA ESPOSO-A AMISTADES QUE NOS DEN UN CRITICA CONSTRUCTIVA O DESTRUCTIVAS QUE MUCHAS VECES ESPERAN UN SHOW COMO ESTOS PARA QUE NOS DIGAN EN PUBLICO LO QUE NOS PODRIAN DECIR A SOLAS
YO VEO LOS DIFERENTES PROGRAMAS Y APROVECHO LOS CONSEJOS PARA DIFERENTES PARTES DEL CUERPO Y LOS PONGO EN PRACTICA
AUNQUE UNO DEVERIA DE TENER UN ASESOR PERSONAL DE VEZ EN CUANDO EN MI PAIS POR LO GENERAL PARA IR A TRABAJAR USAMOS UNIFORMES Y CUANDO SALIMOS DE PASEO O UN LUGAR PARA DISTRAERNOS NOS PONEMOS LO QUETENEMOS A MANOS
LOS FELICITOS POR ESTA OPORTUNIDAD QUENOS DAN PARA PODER ESPRESAR LO QUE SENTIMOS Y SIGAN DANDOS CONSEJOS DE COMO DEBERIAMOS LUCIR LAS QUE ESTAMOS PASADTAS DE PESOS
UN BESO

Tasha dijo...

Ivana, yo también soy una fanática de los programas de transformaciones estilísticas. Por ese motivo, me tragué enterita la telenovela Betty la Fea, en su día. (La versión original, la colombiana). Me encanta ver cómo transforman a la gente, pero a veces me dejan un poco chafada porque veo que la gente va a peor.

Yo no aceptaría, desde luego, al menos no así. Sí que me encantaría que alguien me diera consejos, pero creo que a estas alturas ya sé lo que me queda bien y lo que no, aunque no lo lleve a la práctica.

Y yo tampoco soporto la superioridad con la que tratan a la gente, como si el hecho de no vestir de revista los convirtiera en ciudadanos de segunda, pero bueno.

Shyrley, muchas gracias! Sobre el programa, creo que tienes razón en que una crítica constructiva de la gente que nos quiere, es positiva, pero no como lo hacen en el programa. Además, a veces la gente no quiere ningún consejo, y si se lo das, sólo le haces daño. Si en cambio ves que está deseando que alguien le ayude y le oriente, es otra cosa.

La verdad es que el programa del tal Tim Gunn, que estoy viendo ahora, me gusta más en ese aspecto, porque la gente va voluntariamente, y no la humillan como en el otro. Tampoco tiran su ropa; sólo se la llevan provisionalmente.

Pero de todos modos y a pesar de todas mis críticas, me encantan estos programas, jeje...

Anónimo dijo...

Claudia, pienso que es fantástico el programa no te lo pongas, lo veo semanalmente y me parece muy bien que alguien que tiene conocimientos reales nos brinde asesoramiento de nuestra imagen realmente logran resultados sorprendentes, debemos admitir en estos tiempos que la presencia es muy importante para el progreso laboral. con respecto a que nos cambian completamente, No es verdad!!!. Vamos a seguir siendo las mismas,la misma personalidad igual inteligencia, interior, pero mejor vestidas, considero mujeres que todo lo que nos pueda servir para estar, sentirnos y que nos vean mejor debemos tomarlo y aprovecharlo eso no va a cambiar nuestra esencia ni nuestro corazón.Recomiendo a la distancia ve el programa y tratar de aprender algo mas a nuestro favor.Besos

Anónimo dijo...

Claudia Ademas con la mano en el corazón, yo madre de dos hijas trabajadora a diario, para brindarle una merecida educación inculcando valores y respeto, contando los pesos que cobro para cubrir todas las necesidades básicas mes a mes.
Sería muy hipocrita decir que no me encantaría que me regalen 5000 para gastar en aquellas cosas que siempre dejo en ultimo lugar. Claro que si , me los merezco, como se lo merece mas de un millar de madres en este país.

Anónimo dijo...

Soy de Argentina y veo el programa todos lo día a la 15 horas , es espectacular, a vece me imagino en el lugar de la protagonista, como no tengo medios para vestirme aí, ólo puedo imaginarlo. Besos

karolina dijo...

A mi me encanta el programa,y siempre veo toda la programacion de h &h desde no te lo pongas ,quiero lucir famosa,diez años menos ,guru del estilo,quiero lucir famosa en fin.muchas mas.que bueno que le den su manita de gato ala gente que buena falta les hace jajaja .
Ojala yo o mi mama podamos algun dia participar en su pregrama,saludos :-) karolina

Sandra dijo...

Hola a tod@s! veo que el post es viejito pero sigue vigente y da para comentar, xq esos programas siguen iguales temporada tras temporada....
Admito que me encanta mirarlos, pero ni loca aceptaria que me tiren mis trapos y me critiquen como si fuera un florero, ni ahi...
Y tenes razon, eso de que te "sugieran" la familia (es entendible, siempre las mujeres mayores de la flia te hacen notar que esto o aquello "te quedaria mejor" o "ese color te sentaria muy bien", etc etc) pero que los "amigos" o la "pareja" te venda asi es imperdonable.... cisma total... en fin, sigo buscando donde ver los videos de la temporada 2012.
Me encanta tu blog,mis saludos desde Chubut,Patagonia Argentina!

Peppercat dijo...

Creo que nadie obliga a las participantes a entrar, así que no le veo lo cruel de que tiren su ropa anterior a la basura (sabes a lo que vas). Yo soy fanática del programa, y estoy segura de que si mañana tocaran a mi puerta, yo misma le prendería fuego a mi armario y me iría con ellos. (Tampoco es que compre ropa "con cariño", mis compras se limitan a entrar y arrasar con todo lo que haya de color negro y sea holgado (complejo de gorda); si ellos -o quien sea- me dicen como arreglármelas para que mi cuerpo luzca bien con otros colores y cortes, besaría el suelo donde pisan.)